Las mejores genéticas para un uso diario y compatible con el trabajo 1


¿Son algunos “colocones” demasiado fuertes para tu día a día?

Un repaso histórico de la evolución del THC

Las mejores genéticas para uso diario. Continuamente vemos cómo algunos breeders y bancos se afanan por sacar nuevas genéticas con mayores niveles de THC. El caso es que, por otra parte, cada vez es más frecuente encontrar usuarios que buscan todo lo contrario. Hace poco me escribió un padre de dos hijos de 6 y 4 años que me pedía consejo para elegir variedades “light” que hicieran compatible el uso recreativo de la marihuana con sus obligaciones como padre y trabajador de 9 de la mañana a 5 de la tarde. “Me da miedo colocarme demasiado y que suceda algo con mis hijos. Algo que se me escape por estar demasiado fumado. “. Personalmente me pareció una actitud responsable. Le recomendé una genética de uno de los bancos con más prestigio de Holanda cuyo nivel de THC es de un 6%.

Y no se trata de un caso aislado. No tenemos más que seguirle los pasos al uso del cannabis en nuestra sociedad occidental para ver que, después de décadas buscando el incremento del THC, finalmente se ha producido una reacción a esta acción. Para ello es imprescindible saber cómo era, en su forma natural, el cannabis que se daba en nuestro planeta y ver cómo ha influido en su desarrollo, tanto la mano del hombre, como el paralelo dónde se han generado las últimas landraces y heirlooms.

Cada uno debe conocer sus límites en este tema. ¿Cuánto THC puedes tolerar sin que te resulte demasiado? Y también conviene saber lo contrario: ¿Qué nivel de THC es demasiado bajo como para no hacerte efecto alguno? Muchos usuarios de la vieja escuela opinan que estamos creando variedades demasiado fuertes para su gusto y su capacidad de gestionar el consiguiente “colocón”. Los más jóvenes no pueden conocer la época en la que el cannabis tenía niveles de THC que no sobrepasaban el 5 o el 7%. Y sin embargo, aunque os parezca mentira, nos parecía suficiente. Por una parte, no existía la marihuana “sinsemilla”. Y por otra, la disponible era (landraces) la cultivada en lugares como California (USA).

Porque, en efecto, aunque el cannabis es originario de Asia, durante miles de años el ser humano la ha transportado de un lugar a otro, con asombroso éxito de adaptación. Pero, aparte de su adaptación, nuestra planta ha experimentado cambios en las cantidades de sus diferentes cannabinoides, dependiendo del lugar dónde haya sido cultivada de forma permanente. Estamos hablando de cientos, si no de miles de años de continuo cultivo en su nuevo lugar. Tras miles de años se convirtieron en plantas originales (landrace).

Muchos botánicos que han estudiado a fondo el cannabis, lo consideran la planta más versátil y genéticamente diversa, precisamente por la enorme cantidad de diferentes lugares en los que ha sido cultivado desde su salida de las estepas de Asia hasta los últimos confines del planeta. Y ese trasiego de un lugar a otro, ha tenido un gran impacto en sus cannabinoides. El cannabis tiene alrededor de 60 cannabinoides diferentes en sus flores. No hace falta reseñar que los dos más conocidos son el THC ( responsable del efecto psicoactivo) y el CBD, que no es psicoactivo y cuyo uso es más medicinal.

El cannabis que crece entre el paralelo 30 norte y el paralelo 30 sur , es absolutamente dominante en producción de THC. Por el contrario, el cannabis que se cría por encima del paralelo norte 30 es CBD dominante. No obstante, si tomamos semillas de matas que crecen por encima del paralelo 30 norte y las cultivamos entre el 30 norte y el 30 sur, se adaptan perfectamente a la luz y el calor y, después de algunas generaciones, se convierten en THC dominantes. La teoría más extendida entre los botánicos es que la exposición a la luz ultravioleta determina el porcentaje de THC. Por este motivo, las genéticas de los trópicos son las más psicoactivas; precisamente por la gran cantidad de rayos UV que el sol produce en estas latitudes.

Sin embargo, no es solamente la latitud el factor dominante a la hora de producir más o menos THC. También influye, y mucho, la altitud. De hecho, algunas de las genéticas que mejor hash producen se dan en regiones por encima del paralelo 30 norte. Por ejemplo, las Kush, el Morocco Rif o el Lebanon del valle de la Beqaa. Son tres ejemplos de genéticas que se dan ligeramente por encima del paralelo 30 pero que, al estar a cierta altitud, la cantidad de rayos UV que reciben es bastante alta.

Como decíamos al principio, la marihuana que se consumía mayormente en California durante los años sesenta y los setenta era la cultivada, bien en las proximidades de la frontera mexicana, bien en diferentes lugares de este estado norteamericano. Su contenido en THC oscilaba entre un 5% y un 7%. Por supuesto también estaban disponibles genéticas mucho más potentes, como la Thai stick o la Colombia Gold, cannabis del trópico, con niveles de THC cercanos al 15% (era marihuana con semillas). Pero el precio del mercado era de hasta tres veces más alto que la California. No todos se lo podían permitir.

Sin embargo, la época invitaba al cambio profundo en el tipo de cannabis disponible. Había muchos hippies que viajaban a lugares exóticos del trópico o a Marruecos. También estaban los soldados que regresaban de la guerra de Vietnan con semillas de sativas de gran calidad. Pero, como decimos, aun así la marihuana raramente superaba un 17% de THC. Hay que tener en cuenta de que la producción de semillas reduce la capacidad de la planta para generar algunos cannabinoides entre los que se encuentra el THC.

Pero ya en la época de los noventa y aun más tarde, a principios del siglo XXI, los breeders ya cultivaban con gran eficacia en interior y fue cuestión de poco tiempo la obtención de híbridos hasta llegar a las cantidades de genéticas que hoy conocemos y cuyos niveles de THC son absolutamente impensables hacía un par de décadas. Más que impensables, podría decirse que increíbles.

De hecho, en la High Times Cup de 2016, una planta presentada venía acreditada con un 34% de THC. El jurado tuvo serias dudas sobre la veracidad de este hecho y se tuvo que reconfirmar a través de un estudio encargado a su miembro del equipo de analistas de High Times, TH Caeczar, de Colorado. Verificó que el altísimo porcentaje de THC era cierto. ¡Toda una proeza de la ingeniería genética!

Actualmente son muchos los “artistas” del cannabis que centran gran parte de sus esfuerzos en obtener la marihuana más deliciosa para los sentidos del olfato y el gusto. En cierta medida el nivel muy alto de THC ha pasado a ser menos importante. Este hecho, por una parte, unido a la legalización del cannabis, han sido el disparo de salida para la búsqueda, ya imparable, de genéticas con altos contenidos de CBD y bajos de THC. Y, sin embargo, el producto final está siendo gratamente aceptado y disfrutado por muchos usuarios de cannabis.

A través de la legalización, se ha unido a “la fiesta cannábica” un nuevo tipo de usuario. Hablamos de personas que, si bien no consumían habitualmente cannabis, son gente de mente abierta que jamás creyeron en la demonización oficial de la marihuana, llevada a cabo por ciertos poderes fácticos y/o religiosos. Muchos de ellos habían probado, y disfrutado, la marihuana. Pero sus responsabilidades profesionales y/o familiares frenaban sus deseos de consumo. En los años setenta, las penas por posesión de marihuana eran brutales en los USA. Por muy poco dabas con tus huesos en la cárcel. Gracias a la legalización, en la actualidad es frecuente, y hasta gracioso, ver cómo empresarios y brokers acuden a sus dispensarios a comprar su marihuana CBD rich para darse el placer que durante tanto tiempo les fue negado.

También es frecuente encontrarse con consumidores a los que el THC puede producir ciertos efectos adversos tales como paranoia o, simplemente, un tipo de “viaje” demasiado introspectivo que resulta poco agradable. Ahora, con la legalización, pueden encontrar su “hierba ideal” en la que el ratio THC/ CBD es el que mejor les va. Personalmente tuve la ocasión de vivir en primera persona aquella época de los setenta y compruebo gratamente cuánto bien ha hecho a la sociedad la legalización. De hecho resulta hasta cómico y demuestra cuánto se pueden invertir las tornas en relación a los carteles y demás mafias de la droga.

Antes de la legalización, la marihuana llegaba hasta los USA ,mayormente, desde México. Era de mala calidad y lo peor era que los métodos de cultivo eran muy cuestionables. Empleaban todo tipo de químicos y demás productos nocivos para la salud. Hoy en día, el viaje se ha invertido. La marihuana viaja de los USA a México. De un plumazo se ha acabado con una actividad criminal, se ha mejorado la economía del país y se ha ganado en calidad del producto.

Bajos niveles de THC y calidad de la marihuana

En Ketama Seeds no somos médicos y no opinamos sobre cuestiones medicinales del cannabis. Pero no podemos dejar de tener en cuenta las investigaciones llevadas a cabo, en este sentido, por algunas eminencias de la medicina. En este artículo tan sólo vamos a recordar el enorme impacto de la serie de reportajes protagonizados en la CNN en el año 2013, por el Doctor Sanjay Gupta, que comenzaron entonando un “mea culpa” con el nombre de “Por qué cambié mi opinión sobre la marihuana”. Entre otros temas habla del estrés del síndrome postraumático que padecieron los veteranos de la guerra de Vietnan en sus días, y del mismo desorden mental, pero en los veteranos del conflicto de Irak. En ambos casos se empleó marihuana con algunos pacientes y los resultados fueron más favorables que los obtenidos con las drogas legales que acabaron por convertir en adictos a las benzodiacepinas y/o opiáceos a no pocos veteranos.

Pero no pensemos que el estrés del síndrome postraumático afecta tan sólo a los veteranos de las guerras. Se calcula que aproximadamente un 8% de la población acaba desarrollando este problema antes o después. Los veteranos de Vietnan se trataron con la marihuana disponible en aquella época que, como ya hemos dicho, tenía niveles de THC muy inferiores a la marihuana empleada con los veteranos de Irak, décadas más tarde, cuyos niveles de THC eran ya bastante altos. El Doctor Gupta opina que es mucho más eficaz tratar estos desórdenes con niveles “normales” de THC. ¿Y qué es lo normal? La normalidad viene dictada por los niveles con que la naturaleza dotó a esta planta: entre un 5% y un 7%. Precisamente la marihuana que fumaban normalmente los veteranos del Vietnán.

Sin embargo, los veteranos de la guerra de Irak se medicaban con marihuana cuyo nivel de THC raramente bajaba del 15%. Y por desgracia, en ocasiones el resultado era negativo, ya que algunos ex combatientes padecían ansiedad, paranoia, taquicardia…En definitiva, lo que conocemos como “un mal viaje”.

El punto de inflexión

Tras décadas intentando obtener nuevas genéticas con altísimos niveles de THC, estamos presenciando un retorno a los orígenes por parte de un buen número de consumidores. En mi humilde opinión, como usuario desde hace más de 40 años, era una reacción que tenía que llegar. Un 7% de THC produce un efecto muy agradable que, además, te permite compatibilizar tus labores cotidianas con el placer del cannabis. Por lo tanto, y ya que muchos bancos se han dado cuenta de este cambio del perfil de muchos usuarios y comienzan a producir semillas con menos THC, podemos decir que ahora sí que tenemos hierba para todos los gustos y todas las edades. El que quiera volar muy alto, dispondrá de genéticas adecuadas. Y los que prefieren quedarse algo más abajo, también. Recordemos que bajo contenido en THC no es sinónimo de baja calidad.


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