Cannabis en México


El cannabis en México, desde Colón hasta la actualidad

El cannabis en México desde Cristobal Colón hasta nuestros díasCannabis en México. La primera aparición del cáñamo en México sucedió el 12 de Octubre de 1492, con la llegada por error del Almirante Cristóbal Colón al nuevo mundo. Un error de enorme importancia que cambiaría la concepción del mundo y que favorecería el intercambio de bienes, animales y personas entre el nuevo y el viejo mundo.

Las tres naos que llegaron a Nueva España, la Pinta, la Niña y la Santa María, tenían velas hechas de fibra de cáñamo: un material desconocido por los indígenas americanos. Por lo tanto, podemos afirmar que el cáñamo llegó a México gracias a un error de cálculo que traería consigo el descubrimiento de América.

Probablemente, la guerra más decisiva para lo consolidación del Imperio español fue la derrota de los aztecas. Tras la caída de Tenochtitlán en 1521, Hernán Cortés decidió traer desde España diferentes plantas para activar la economía de Nueva España. Entre las plantas que se importaron estaba el cannabis sativa índica. Se trajeron millones de semillas con el objeto de poner en marcha grandes cultivos para poder obtener el material textil necesario para proseguir con nuevas singladuras en pro de la Corona.

Fue concretamente un labrador de gran habilidad, Pedro Cuadrado, quien trajo las semillas y comenzó a cultivarlas. La Iglesia, y más concretamente Fray Juan de Zumárraga, cedió grandes parcelas de su propiedad para que los indígenas aprendieran y cultivaran las semillas. En su rancho de Chalco se realizaron grandes plantaciones. Sin embargo, los indígenas no mostraron gran interés ya que la marihuana producida se empleaba en gran medida para pagar los impuestos a los invasores.

En pleno siglo XVI, cualquier decisión debía ser directamente autorizada por el Rey de España. En 1545, el Emperador Carlos V autorizó el cultivo del cáñamo en todas las Indias Occidentales. Era muy consciente de que sólo con la fibra textil del cáñamo se podrían construir las velas que sus barcos necesitarían para seguir colonizando territorios. España era la primera potencia marítima del mundo y el cáñamo era un producto imprescindible. Carlos V dio órdenes precisas para que se enseñase a los indígenas a cultivar las semillas, cosechar las plantas y fabricar la fibra textil necesaria.

Por desgracia, los españoles llevaron a las Indias Occidentales numerosas enfermedades que acabaron con la vida de 19 millones de nativos entre los años 1509 y 1618.

Por otra parte, en aquella época estaba en pleno auge la esclavitud. Desde África occidental se trajeron al nuevo mundo millones de esclavos. Estos africanos llevaban siglos utilizando el cannabis con fines rituales y medicinales. Como era de esperar, pronto se produjo un intercambio cultural y los nativos americanos se iniciaron en el uso del cannabis. En muy poco tiempo se extendió como la pólvora.

El cannabis pasó a formar parte de la medicina natural entre los nativos y eran las mujeres curanderas las que se encargaban de proporcionar y administrar la dosificación y los tratamientos. Estas curanderas se llamaban María o Juana. Aunque no fuese su nombre original, se lo cambiaban si querían ser curanderas. De esta manera se acuñó el término MARIGUANA.

Versión de Jack Herer

Sin embargo, el legendario activista en pro del cannabis, Jack Herer, mantiene otra versión acerca de la palabra marihuana. Según él, es en 1895, durante la Revolución Mexicana, cuando por primera vez se empleó la palabra marihuana, en el estado de Sonora, por los seguidores de Pancho Villa.

La cucaracha es un corrido mejicano que cantaban sus tropas . La palabra cucaracha significaba precisamente marihuana. La famosísima canción rezaba así:

La cucaracha, la cucaracha
Ya no puede caminar
Porque no tiene, porque le falta
Marihuana pa´fumar.

Ya murió la cucaracha;
Ya la llevan a enterrar
Entre cuatro zapilotes,
Y un raton de sancristan.

En el norte vive Villa
En el sur vive Zapata
Lo que quiero yo es venganza
Por la muerte de Madero

De las patillas de un moro
tengo que hacer una escoba,
para barrer el cuartel de
la infantería española.

El cannabis en México pancho villaEs probable que fuera Pancho Villa quien popularizó la palabra marihuana entre los ciudadanos norteamericanos. En cualquier caso, hemos querido plantear las dos hipótesis.

Los estadounidenses opinan que la palabra marihuana es una contracción de los nombres propios María y Juana y la han convertido en marihuana (Manual de identificación de estupefacientes y psicotrópicos, 1994). Esta hipótesis se corresponde con la teoría de las mujeres María y Juana anteriormente expuesta.

Por primera vez en los territorios españoles de ultramar el cannabis pasaba de tener un uso exclusivamente industrial a otro medicinal y ritual. No obstante, estos nuevos consumidores de cannabis se movían en la clandestinidad. Sabían bien que los conquistadores, y en especial la Iglesia, no permitirían el consumo ritual de la planta.

Sin embargo, ya en el siglo XVIII, los jesuitas, que eran el sector más progresista de la Iglesia, fomentaron el uso medicinal del cannabis en el noroeste de México. En 1772, el escritor y filósofo José Antonio Alzate se pronuncia abiertamente a favor de los beneficios medicinales del cannabis a través de un artículo publicado en su periódico Asuntos Varios. En dicho artículo hace un contundente ataque contra la política represiva de la Iglesia, alegando que el consumo de cannabis era ya parte de la idiosincrasia nativa desde el siglo XVI.

Doña Juanita y el Lumpen

El cannabis en MéxicoFueron los individuos más pobres los que sacaron la marihuana de sus confines rituales y medicinales para llevarla a los barrios más desarraigados de Méjico en los que el lumpen, los delincuentes, imperaban con absoluta certeza. La cuestión era disfrutarla de forma recreativa y tratar de olvidar su miseria y pobreza. Precisamente en esos momentos nace Doña Juanita, seudónimo del cannabis y que escenifica el paso del uso medicinal – ritual del cannabis hacia el uso lúdico.

Francisco Ponce, gobernador de Colima, intentó prohibir el cultivo del cannabis a mediados del siglo XIX. Pero el dictador Francisco López de Santa Anna se opuso tajantemente. En medio de una sociedad convulsa en la que las diferencias sociales eran inmensas, nació el célebre corrido mexicano “lamariguana”.

Todos los grupos políticos sentían un profundo odio hacia la marihuana y sus consumidores. En primer lugar porque la mayoría de sus usuarios, los llamados léperos, chusma, eran pobres o delincuentes o ambas cosas. Pero además existía la creencia de que su consumo impulsaba a la delincuencia y la locura.

En el año 1862 surge el estereotipo del “mariguano” en la cárcel de Belén. Considerados la hez de la sociedad, los mariguanos compraban de los carceleros su derecho a introducir cannabis y alcohol en la prisión. Aquello trajo una pésima reputación al cannabis que dura hasta hoy en día.

Con el desarrollo industrial, la nueva clase media saca del ostracismo social al cannabis y lo convierte en una forma más que aceptable de disfrutar la vida. Este fenómeno se da con todas las drogas y en muchos países. En México se vendían en farmacias y droguerías y se anunciaban en los periódicos. El sentido ritualista del cannabis se había transformado en una forma más de disfrutar la vida. La bohemia del último tercio del siglo XIX va aún más lejos y pasa del uso evasivo de las sustancias a ponerlas de moda. Se convierte prácticamente en una cuestión de estética, de estar y vivir a la moda. Obviamente, este nuevo posicionamiento llevó a excesos ya que no sólo se banalizaba la marihuana; sucedía lo mismo con drogas duras.

Es curioso que sea el capitalismo el vehículo que lleva la marihuana de los ambientes marginales a los niveles más altos de la burguesía y la moda.

Sin embargo, como ya hemos dicho, este cambio de mentalidad afectaba a todas las drogas. Lógicamente los abusos no tardaron en causar estragos y las voces advirtiendo de los peligros que ello entrañaba no tardaron en hacerse oír.

La gran revuelta sociocultural

El cannabis en MéxicoEste nuevo cambio de actitud hacia la marihuana se manifiesta como una nueva forma de vivir que incluso tiene sus propios profetas que explican cómo sacarle el máximo placer. De esta manera, aparecen célebres artistas como José Guadalupe Quesada quién, en 1903 publica la historieta de Don Chepito Mariguano.

Tras el cruento asesinato de Francisco I Madero, la Revolución mejicana se vuelve más sangrienta. Tras el golpe de Victoriano Huerta, la sociedad mexicana se ve envuelta en sangre, violencia y marihuana. La sociedad rechaza de plano al dictador y nace el célebre corrido “La cucaracha”, que se basa en la afición de este cruento personaje al cannabis.

En 1915 los partidarios de Venustiano Carranza prohíben la marihuana y así queda reflejado en la nueva Constitución de 1917. Estos carranzistas no consiguieron sacar de las calles la marihuana. Pero sí marginarla y su uso continuó en la ilegalidad, creando una clase de políticos anti prohibición y policías que hacían la vista gorda a cambio de una “mordida”.

En 1920, Venustiano Carranza ratifica la prohibición del cannabis y declara su consumo ilegal. Con este modelo represivo la corrupción policial se asienta firmemente en la sociedad y se inicia una auténtica batalla entre prohibicionistas y anti prohibicionistas.

En la década de los veinte aparece un nuevo tipo de consumidor que se denomina por la sociedad los esnobs. Son gente joven que no participó en la Revolución pero sí simpatizan con ella. Surgió un partido llamado “los muralistas”, quienes dirigidos por Diego Rivera, en 1922, que intentaban despenalizar tanto el uso como la venta del cannabis.

Otro grupo de los llamados esnobs fueron los jóvenes poetas que, como Xavier Villaurrutia y Salvador Novo, desarrollaron la llamada “cultura de las terrazas”. En efecto, aprovechando la intimidad de las terrazas, se dedicaban a la lectura mientras consumían plácidamente marihuana. Estos nuevos contemporáneos alcanzaron la gloria y el respeto a través de su filosofía existencial y su éxito literario con novelas que ya nunca se basaban en el belicismo y el odio.

Intento de despenalización VS prohibicionismo de los EEUU

En 1930 el cannabis está tan presente en la sociedad mejicana que nadie se oculta. Se encuentra en los salones de baile, en las reuniones estudiantiles, en círculos literarios etc. Sin embargo, el Gobierno no se atreve a despenalizarla por miedo a la represión de los EEUU cuyo Gobierno había declarado unilateralmente la ilegalización en 1937.

El conocido Doctor Leopoldo Salazar Viniegra, en 1939, intenta despenalizar el consumo proponiendo que se trate a los consumidores como a enfermos en vez de cómo a delincuentes. Tuvo cierto éxito durante siete meses, hasta que la presión del vecino del norte acabó por imponer su tesis represiva.

Rock and Roll y marihuana

El cannabis en MéxicoA principios de la segunda mitad del siglo XX, la juventud se rebela contra las imposiciones que consideraban injustas. A través del Rock and Roll son muchos los artistas que se dirigen a un público que consume marihuana y que, además, hacen de ello una causa política. Aunque este tipo de música estaba muy mal vista por la burguesía y la clase política dominante, escritores de gran talento y éxito como José Agustín, a través de sus novelas como por ejemplo “Inventando que sueño” o Parménides García Saldaña, en “Pasto verde”, reivindicaban el derecho al uso y consumo de la marihuana.

En 1971, no por casualidad el mismo año del festival organizado por antiguos miembros de los Beatles, se organiza, sin permiso gubernamental, el Festival de Rock de Avándaro. El efecto entre los partidarios del prohibicionismo fue devastador. Demonizaron el rock y la marihuana con más fuerzas, si cabe, que antes. Incluso en 1978, el periodista Humberto Musacchio, animó a sus colegas dedicados al periodismo de corte intelectual, a iniciar una campaña en pro de la legalización. Pero los periodistas de corte comunista se lanzaron contra él con suma agresividad.

En 1985, el sociólogo Juan Pablo García Vallejo publicó el su llamado Manifiesto Pacheco, en el que reivindicaba el derecho a consumir lo que denominaba “derecho cultural psicoactivo”.

Ya en los años 90, intelectuales del prestigio de Octavio Paz y Carlos Fuentes, publicaron numerosos escritos a favor de la despenalización del cannabis. Este hecho es de suma relevancia puesto que los mencionados artículos están escritos por intelectuales que no consumían marihuana. Su intención era ahondar en las libertades individuales y prevenir contra el poder del narcotráfico.

Marihuana en México en el siglo XXI

El cannabis en México cancunHartos de tanto prohibicionismo, muchos consumidores organizan manifestaciones en las que se presentan como el Movimiento Cannábico Mexicano; la disidencia psicoactiva social. Con tremendo ímpetu, plantean el debate en los medios de comunicación, las universidades e incluso ante los partidos políticos.

Es tanta la simpatía y respeto que despiertan estos jóvenes que en el año 2008 se crea la Iniciativa Conde en la que demandan la legalización del cannabis con fines recreativos, medicinales e industriales.

Algunos partidos políticos también presentan propuestas de legalización parcial, pero siempre desvinculadas del Movimiento Cannábico. Propuestas que caen en el olvido.

Ya en el año 2009, el ex Presidente Felipe Calderón legaliza el uso personal del cannabis. Más que por convencimiento personal es por realismo al ver que la batalla contra los narcos es una causa perdida y ve cómo México se está convirtiendo en un Narcoestado. La Iglesia Católica se opone con absoluta contundencia pero aún así la despenalización restringida permanece como ley vigente.

Por su lado, en 2011, Marcelo Ebrard, ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, aprueba los derechos humanos para usuarios de sustancias psicoactivas. Tanto la ley de dosis personales como la de derechos de usuarios de sustancias psicoactivas son un éxito del Movimiento Cannábico.  

Año 2017

En la actualidad se permite el consumo de la marihuana pero su posesión se limita a cinco gramos. En 2016 el presidente Enrique Peña Nieto presentó una propuesta al Congreso para elevar el límite de portación a 28 gramos. Pero no fue aprobada. Este mismo año, la marihuana quedó fuera de la lista de  “estupefacientes absolutamente prohibidos” en la Ley General de Salud. Esto implica que se permite su uso médico y terapéutico, siempre que se den las circunstancias aprobadas por la Secretaría de Salud.

Las pasadas elecciones presidenciales en el país (Julio 2018) dieron la victoria a Andrés Manuel López Obrador. Junto con la coalición Juntos Haremos Historia, el candidato evadió dar su postura sobre la legalización de la marihuana a pesar de que el Secretario de Turismo propuso su total legalización en determinados estados turísticos. Sin embargo, López Obrador evadió dar una respuesta clara y dijo: “Ningún comentario al respecto. No me voy a meter en eso porque luego me acusan de hasta estar apoyado por los rusos.”

Hasta aquí la situación del cannabis en México; desde 1492 hasta 2018.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *